Brujas y pedófilos

20080626145031-alex-prager-lust-b.jpg

"Lust" del increible fotógrafo Alex Prager

Últimamente aparecen muchas noticias sobre desarticulaciones de bandas dedicadas a la pornografía infantil en Internet. Todo el mundo se escandaliza por que es el peor crimen que se puede cometer. Todo el mundo piensa en sus hijos, nietos, hermanos y se les encoje el corazón pensando en que alguien pueda abusar de ellos sexualmente y se llenan de rabia contra esos monstruos que son capaces de hacer daño a unos inocentes e indefensos niños. Habría que matarlos a todos o sino dejarles que se pudran en la cárcel.

Pero nos engañan, nos mienten, nos asustan y así pueden hacer con nosotros lo que quieran. Primero vender más periódicos o anuncios en TV. Piensan que somos tontos pero no lo somos, solo somos cómodos y tenemos miedo. Por eso les permitimos que a cambio de nuestra aparente protección y tranquilidad nos vayan robando poco a poco nuestras libertades, esas que han pagado nuestros padres y abuelos muchas veces con su sangre, ¿Ya hemos olvidado que hace poco las mujeres no podían votar o los homosexuales iban a la cárcel o al paredón?

No dejes que te engañen. Los pedófilos son personas que se sienten atraídos por los niños. Eso no significa que les hagan daño. A ti te puede atraer tu vecina o vecino y no por eso eres un violador. Dicen que es una enfermedad como decían de los homosexuales hace poco. Somos libres o deberíamos serlo para sentirnos atraídos por lo que sea, una cabra por ejemplo, mientras respetemos a los demás y no les hagamos daño. Si no respetamos la libertad de los demás tarde o temprano perderemos la nuestra. Y como seres humanos cada uno de nosotros es único y debemos cuidar y respetar esa unicidad.

Los que hacen daño a los niños son los pederastas. Existen y han existido siempre. Son tan enfermos dañinos y peligrosos como los violadores o asesinos. Ellos no aman a nadie solo sienten odio y lo descargan haciendo daño. Y es tan cruel hacer daño a un menor como a un mayor. No hay más ahora que antes solo que ahora nos enteramos de todo lo malo que pasa por que cualquier cosa que estimule nuestra curiosidad vende mucho.

Todos somos curiosos. Es parte de nuestra esencia humana. La evolución de nuestra especie se basa en la curiosidad. Por eso nos paramos cuando vemos un grupo de personas para enterarnos de lo que pasa. Frenamos en la autopista para ver un accidente. Le preguntamos a la vecina para que nos cuente el último chisme y vemos las noticias que fundamentalmente están compuestas de sucesos que llaman nuestra curiosidad. Somos curiosos con todo aquello que se sale de lo que nos rodea, de lo que estamos acostumbrados. Cuando nos acostumbramos perdemos el interés y nuestra curiosidad nos lleva a otras cosas. Por eso se esfuerzan los medios de comunicación en agrandar y desvirtuar las noticias para estimular nuestra curiosidad y vender más publicidad que es de lo que viven.

La curiosidad no debe ser un delito, porque es parte de nosotros. No debemos permitir que coarten nuestra libertad a ser curiosos o a no serlo si es esa nuestra elección. O en que somos o no curiosos.

El delito de la mayoría de personas acusadas de tenencia y distribución de pornografía infantil (que no de pedofilia que ya he dicho lo que es) es su curiosidad. Han tenido la mala suerte de bajarse de internet archivos con contenido prohibido y compartirlo en la red. Pero es que en las redes de intercambio como el Emule eso es automático y mientras estás bajando algo, aún sin saber que es, ya lo estás compartiendo. Pero queda muy rimbombante y vende mucho crear alarma social y miedo con esas redes de distribución de pornografía infantil que solo existen en la mente y en el interés de algunos.

Esas personas pueden ser tu hermano, tu hijo, tu vecino o tu mismo. Puede ser por error, por casualidad o por curiosidad. ¿Es eso un crimen? ¿Deben destruir la vida de una persona por su error o su curiosidad?

Argumentan los políticos que la visión de ese material fomenta el abuso de menores. Pronto prohibirán las películas de asesinatos por que deben fomentar los mismos o las películas de violencia o con violaciones y se perseguirá al que las vea o coleccione. Cuidado con Tarantino. Puede llegar el día en que se les acuse de incitación al crimen. Todo llegará si lo permitimos. Hace poco vi en televisión en un noticiario de máxima audiencia, cuando los niños aún están despiertos y muchas familias cenando frente al televisor, la lapidación de una menor. Me pareció horroroso. No que podamos sentir curiosidad, morbo, rabia y un montón de sentimientos. Sino que utilicen esos sentimientos para ganar dinero y aumentar la audiencia. ¿Y eso no es peor que descargarte un video o imagen de pornografía infantil por internet? ¿Deben procesar a TVE o Tele5 por emitir esas imágenes de una menor siendo asesinada brutalmente a pedradas?

¿A dónde vamos a llegar? A dónde dejemos que estos políticos manipuladores y oportunistas nos lleven. A una nueva caza de brujas. ¿A cuántas dejaremos que quemen en la hoguera?

Hay muchos intereses monetarios para que tengamos miedo de compartir música y videos por internet. Perseguir a unos pobres curiosos o despistados es una buena táctica si además los hacemos parecer ante los demás como unos depravados peligrosos. ¿Quién se va a atrever a defenderlos? No nos equivoquemos. Los depravados y peligrosos son los que hacen daño a los demás. Los que nos engañan y manipulan para conseguir sus intereses: poder y dinero. No esos pobres que han tenido la desgracia de ser carne de cañón para los intereses de los que nos gobiernan.

Que dediquen el dinero que pagamos a protegernos de verdad a nosotros y nuestros hijos. Que localicen y detengan a los que nos hacen daño de verdad, matan, violan, roban o nos engañan. Que inviertan en educación para que nuestros hijos, los hombres de mañana, aprendan a respetar a los demás y ha ser felices sin tener que hacer daño a nadie. Esa es la mejor inversión. ¿Qué tenemos en nuestros colegios e institutos? Lo que sembramos recogemos.

Tenemos derecho a ser curiosos, a ser nosotros mismos mientras no hagamos daño a nadie. Tenemos el deber de defender nuestras libertades en las libertades de los demás, nuestros hijos, hermanos, padres, vecinos. Muchos dejaron sus vidas para que ahora la comodidad y el miedo nos impida defenderlas. Somos más inteligentes de lo que nos creen y vamos a defender nuestros derechos sin avergonzarnos de ser humanos, de ser curiosos.

Antes fue la caza de brujas. Luego los homosexuales, las feministas, los comunistas, etc. Ahora son los pedófilos o curiosos. ¿Pero qué hay detrás de esta caza? ¿Cuál es la verdad que ocultan? ¿Por qué nos manipulan y mienten?

No lo permitas.

Tu hermano, hijo, padre o vecino.

aldulib@yahoo.com

13/7/2007

- From Foros ABC

Comentarios » Ir a formulario

Autor: Anónimo

Sí, se habla mucho de pedofilia últimamente. Se habla de pedofilia asociada a la red.

No creo que haya más pedofilia que hace 30 años.

Tan sólo conviene asociar pedofilia a red. Tan sólo conviene difundir la idea de que si bajas una peli del p2p QUIZÁ estés bajando contenido pedófilo.

Mejor comprarla, ¿no crees?

Mejor comulgar.

Fecha: 01/07/2008 04:03.


gravatar.comAutor: porlaverdad3

Sólo puedo aplaudir el texto.

Fecha: 28/01/2009 20:34.


gravatar.comAutor: yo

Releyéndola, me veo obligado a cambiar de parecer y comentar algunas afirmaciones que realiza.

“[Los pederastas] no aman a nadie solo sienten odio y lo descargan haciendo daño”

Esta afirmación no me parece justa. Me parece de hecho, la misma clase de prejuicios revestidos de opiniones que vociferan los antis. Pederasta es por definición alguien que tiene sexo con niños o niñas. La definición (al igual que la de pedófilo) no específica más allá de eso: un pederasta puede tener sexo con un niño y no por eso no amarlo o desear hacerle daño. Decir que en una relación sexual con un niño no tiene cabida el amor me parece tan injusto e ignorante como decir que en la pedofilia tampoco lo tiene. Las razones y albures que llevan a alguien a tener sexo con un niño son tan secretos y personales como los que llevan a alguien a sentirse atraído hacia ellos. Decir que un pederasta, por el solo hecho de abusar de un niño “no ama a nadie”, me parece inagotablemente sofista. Decir que “sienten odio y lo descargan haciendo daño” me parece una aseveración más propia de ser analizada por la ciencia que de ser emitida al azar y sin conocimientos.

“Los que hacen daño a los niños son los pederastas.”

Afirmar que tener relaciones sexuales con niños le es perjudicial a estos, siempre, es harto discutible. Como dije, pederasta es alguien que tiene sexo con niños. Pero no todas las relaciones sexuales de este tipo son iguales o deberían ser consideradas de la misma forma. No es mi intención discutir en este momento el aspecto moral o ético de estos fenómenos, sólo aclarar que me parece reduccionista acotar los dilatados tipos de abusos sexuales a niños a solamente “los malos”. Informes o trabajos científicos sobre esto existen, verbigracia, el de Rind, que ya comentaré; pero también otros, de donde extraigo la intuición de que en este tipo de cosas existen “el bueno, el malo y el feo”. La conclusión a la que llega el informe de Rind es que el abuso sexual sólo es perjudicial cuando el niño abusado lo vive como una relación no consentida. En este punto se alzaran las voces unánimes clamando que un niño no puede consentir una relación sexual, pero eso es porque confunden no sólo “consentimiento” (es decir, el deseo de participar) con consentimiento informado, sino porque confunden “consentimiento” con “conciencia”. El consentimiento no es más que la disposición, la aceptación, el deseo de participar en algo. La RAE define “consentir” como “Permitir algo o condescender en que se haga”. Prueben a cortarle el dedo a un niño, a ver si le gusta, a ver si lo “conciente”. ¿Puede entonces consentir un niño una relación sexual? Sin duda, pero eso no significa que sea un consentimiento informado, que sí implica conciencia además de consentimiento.

Este es por supuesto un análisis muy superficial del tema y no pretende ser otra cosa. Mi objetivo no era discutir esto sino señalar ciertos reparos ante algunas afirmaciones de la carta publicada. Pero esos reparos, para ser sinceros, son escasos, ya que el texto es más que correcto. Con estos de ningún modo defiendo la pederastía, pero abomino de las simplificaciones y los prejuicios. La estrategia del autor consistió en defender a los pedófilos demonizando a los pederastas. Pero con respecto a estos mostró la misma ignorancia que el resto de la sociedad con respecto a los pedófilos.

Más allá de eso, como dije, el texto es impecable. La pregunta de si alguien merece perder la libertad o la vida, figuradamente, por una simple curiosidad de ver pornografía infantil, me parece un punto esencial que la sociedad debería plantearse. Este blog nunca ocultó que aboga por la despenalización de la pornografía infantil para consumo personal: que se persiga la producción y la distribución, no la tenencia. La táctica de hacer ver a los pedófilos como depravados peligrosos es básica y esencial en la agenda anti-pedófila. Yo diría que es directamente la base del activismo anti pedófilo. Y, al hacerlos parecer así, el calificativo de “pedófilo” se convierte en el insulto perfecto, y, como dice el autor, ¿Quién se va a atrever a defenderlos? Si la sociedad está convencida de que somos como nos muestran los medios, nadie. Si la sociedad sigue creyendo que boy lover o girl lover significa alguien que desea hacerle daño a los niños, nadie.

En cuanto a la caza de brujas a la que hace referencia en su postrer párrafo es vox populi. ¿O acaso hace cien años los pedófilos eran tan perseguidos y estigmatizados como hoy en día? No, por supuesto, pero porque los enemigos eran otros (los homosexuales, los comunistas). La sociedad occidental se fue quedando sin parias, sin grupos a los que perseguir por cualquier razón juzgada como válida (ideológica, racial, religiosa, sexual) al tiempo que la democracia y el capitalismo también se fueron quedando sin rivales, sin contrincantes. Entonces, ¿a quién perseguir? A los pedófilos, por supuesto, culpémoslos de todos los males de la sociedad actual, total, son pocos, son débiles y son odiados, no tienen voz ni voto. ¿Existe acaso un enemigo más sencillo?

Fecha: 12/02/2009 08:47.


gravatar.comAutor: beter

Estoy basatnte de acuerdo contigo.

Me declaro pedofilo tambien, me gustan los niños ylas niñas, e incluso me gustaria tener sexo con ellos pero no pro eso hacer-les daño.

No me hace ninguna gracia la gente que les hace daño, odio ver a un niño llorar o sufrir por culpa de un mayor.

Fecha: 17/02/2009 01:50.


Autor: Detalles con importancia

(…)”El desarrollo corporal humano establecido filogenéticamente, incluye las pulsiones sexuales infantiles para promover la madurez de sus órganos, y en concreto, promover el movimiento de los músculos uterinos en las niñas. Por eso nos encontramos con juegos, corros y bailes sexuales (20) infantiles y compartidos con mayores, en las culturas de sexualidad espontánea. Estos juegos y bailes estimulaban y promovían la expansión de las pulsiones que mantenían los úteros de las niñas activos; es decir, no sólo no se prohibían las manifestaciones de la sexualidad infantil, sino que se propiciaban y se amparaban culturalmente.(…)”

Fecha: 28/05/2009 03:44.


gravatar.comAutor: Rinoa

citando el comentario de Detalles con importancia, he de decir que esas culturas no se han desarrollado, es decir, no han tenido una evolucion creciente en casi ningun sentido, son como burbujas de cristal en las que el mundo no penetra, ni para bien, ni para mal. cierto, promueven la madurez de sus organos, los mantienen activos... ya que empiezan a tener hijos casi a partir de su primera menstruacion.
es su cultura, y muchas veces se respeta por que es el mundo en el que crecen ¿pero realmente es lo mejor o solo un argumento medianamente valido en la defensa de las relaciones sexuales con niños?

respecto al comentario mencionado mas arriba, independientemente de la conciencia, consentimiento o whatever, cada ser humano lleva una etapa de desarrollo, en la que un niño (considerado asi desde que empieza a caminar hasta los 13-15 años) no es maduro fisica y emocionalmente para sobrellevar una relacion sexual sana.

un punto a destacar sobre las personas que gustan de tener las relaciones con niños, es el modo en como los miran crecer. es decir, puedes un niño puede "consentir" tener relaciones con un adulto por diversas razones que desembocan en un mismo aspecto: el apego, este les lleva a crear un lazo que invariablemente tiene un punto de ruptura, cuando el niño deja de ser niño y pierde ese encanto que tenia con el y entonces lo abandona al adolescente y buscar de nuevo un niño.
conste, tampoco me estoy metiendo en aspectos morales, solo tomo los hechos desde una perspectiva de salud mental.

cierto, los pedofilos no necesariamente hacen daño a los niños, desde mi particular punto de vista, son personas egoistas que usan al niño como cualquier hombre usaria a las mujeres. el problema es la indefension que los niños presentan (vamos, una mujer se defiende mejor que un niño)

a ciencia cierta, uno nunca puede llegar a saber que tanto daño fisico y mental le produce a un niño adelantar sus etapas de desarrollo.

cada quien, siempre y cuando no se dañe a segundos ni terceros.

Fecha: 09/10/2009 08:30.


gravatar.comAutor: Adriana

Hola, la verdad me encanto tu posision respecto de la pedofilia, y la comparto.
Me gusto mucho leer esto, gracias!
Adriana

Fecha: 15/09/2010 21:51.


gravatar.comAutor: Erik

Excelente los textos,yo también soy así y no me considero un monstruo.

Fecha: 22/12/2010 15:54.


gravatar.comAutor: yo...

Volví a recordar lo hermosa que es la niña de la foto. Sus labios rojos contrastados con su piel muy blanca....

Fecha: 03/05/2013 06:28.


Autor: Beatriz Rojas

El deseo es el principio de actos asqueantes

Fecha: 03/07/2015 22:41.


Añadir un comentario



No será mostrado.






Temas




Part of Vice blogging network

Enlaces


Brujas y pedófilos | Mckeyhan Presents

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris