Albert Serra y yo

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En la foto sale el culpable de esta foto de emergencia -de discoteca- a la derecha, ese trabajador del cine que no fue capaz de hacernos la foto... no sabía como apretar el botón de mi móvil contra nosotros ni a la de tres... que dejadez, ¡que vergüenza!

Albert Serra me parece un personaje muy interesante... cuando te da la mano la deja muerta y eso me saca de quicio. No, quiero decir que es interesante él, su obra es interesante para Cahiers du Cinéma -o un cinéfago como yo- y su imagen pública; es un provocador, es un jeta pero intelectual y eso me la pone dura desde siempre. Vende humo y los franceses lo compran, el amo. A partir de ahí se le respeta en Cataluña, su casa.

Yo hice esto, lo siento mamá, lo siento Dios

Lo que quiero regalaros (espero que me denuncie el mismo Albert Serra por infringir el copyright, me declararé insolvente) son unas palabras que él mismo escribió en un libro que se llama Honor de cavalleria - Plano a plano editado en Francia (como no) y posteriormente metido en el pedazo de cofre. Un libro lleno de interesante y divertido humo -sobre la realización de su película- pero que en sus últimas páginas afloja, quizás inquieto pensanso que jamás pueda editar otro libro y se deja llevar por la reflexión y la verdad:

¿Por qué hago películas?¿por qué decidí hacer esta película? Antes de realizarla, y sobre todo desde entonces, he pasado mucho tiempo con los actores, he vivido con ellos muchas escenas más divertidas, más delirantes, más espectaculares, más originales, más conmovedoras que las de la película. Pero ninguna tiene la calidad estética que tienen en Honor de cavalleria. Las escenas de la vida desaparecen, se borran, mientras que, en la película, incluso si son menos intensas, se produce una metamorfosis estética que las hace memorables, legendarias. (...)

La película permite vivir las mismas escenas, pero con esa pequeña diferencia, esa pequeña transformación que convierte una porción de vida en eternidad, como decía Proust. Y, finalmente, me pregunto si necesito realmente eso, ese pequeño plus de eternidad. No lo creo. Sokourov ha dicho que no pasa un día de su vida sin persar en su próxima película. Yo también, en cierto sentido y, sin embargo... Si tuviera mucho dinero, no sé si haría otra película. Debería vivir la experiencia de tener suficiente dinero para no trabajar para ver si tengo verdaderamente ganas de hacer esto. He vivido estas escenas, más intensas, en la vida; entonces, ¿por qué encerrarlas en una película, porqué hacer un trabajo tan artificial? Detesto ese tópico a lo Truffaut, esa memez de los cineastas que afirman que sólo viven verdaderamente en el rodaje. Si tuviera mucho dinero, preferiría utilizarlo para hacer la vida más delirante antes que para fabricar una película. Quedarme en casa leyendo, dar dinero a mis amigos, vivir con ellos. Cyril Neyrat me ha sugerido que hable con un mecenas o con un productor para que financie esta experiencia. Es algo que me interesa mucho. El mecenas quedaría decepcionado, porque quizá descubriría que ha financiado a un falso artista, a un impostor. (...)

Los créditos del final de Honor de cavalleria son los más largos y más lentos que he visto nunca. Y también los créditos más falsos de la historia del cine. (...) el 90% de los créditos son inventados, para dar la apariencia de una verdadera y gran película. Y como se proyectó en Cannes, era un medio para obtener ayudas a posteriori, después de su realización. Hay otra razón: queríamos utilizar en los créditos dos canciones compuestas para la película.

Pag 115

PD: Me estoy bajando "El senyor ha fet en mi meravelles" pero se quedó atascada al 61,7 % y ya no hay fuentes... incluso conseguí los subtítulos en inglés y español. ¿Alguién la tiene?

PPD: El precioso libro lo tengo firmado por Albert Serra y por quién hace el prólogo, el enorme Pere Gimferrer (un saludo).

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gravatar.comAutor: Esteve

Albert Serra te diría que pagases por los contenidos - lo digo a tenor de tu postdata-, yo insistiría en la misma idea pero más trágicamente: por culpa del pirateo cultural pronto nos quedaremos sin cultura, sin la de verdad,claro. Entertaintment habrá siempre, panem et circenses pero la de verdad, sin gente que pague y la mantenga, se está desintegrando. Otra cosa: el desprecio por el trabajador del cine simplemente por no saber usar tu móvil - quizás estaba nervioso o tuvo un mal día- dice mucho de ti. Eugenésicamente hablando. Buenas noches.

Fecha: 11/07/2016 04:01.


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